Friday, March 24, 2006

24 de marzo...

Durante años y años, esta fecha ha dado vueltas por mi cabeza, sin que recordara exactamente qué enmarcaba.

El 24 de marzo … algo importante había sucedido … ¿pero qué?

Y hoy el gobierno argentino confirma la fecha como … el aniversario que conmemora la entrada de ese país … mi país … en las páginas negras de la historia.

El 24 de marzo de 1976 podía leerse en los periódicos, allí en mi casa: “… General Videla … golpe de estado … toque de queda … estado de sitio”, dando comienzo a la debacle que tanto nos marcó a muchos.

Y diez años después, ya de regreso a una situación política normal, cuando Amnistía Internacional daba a conocer su terrible informe sobre Argentina (haz clic aquí si quieres leerlo), también podíamos leer en los periódicos: “Sin olvido ni perdón” … “Nunca más” … como algunos de los lemas que marcaron la reacción posterior del pueblo argentino a esa época.Porque …¿Qué perdón podría existir para los responsables de exterminar casi una generación en mi país?

Nunca más … eso no podía volver a pasar nunca más … ni en casa ni en ningún otro país.

Hace algunos meses escribí un relato breve, tratando de explicarle a un muy buen amigo mío (mexicano él, y totalmente ajeno a las barbaridades de la época), lo básico de la situación … (haz clic aquí si quieres leer el relato) … pero la verdad, hoy a la distancia ya no estoy segura de que eso explique algo … de que eso le permita entender a alguien por qué se llevan a cabo este tipo de atrocidades.

Por favor … trabajemos en que el “¡Nunca más!” se vuelva realidad.

Tuesday, March 21, 2006

Intercambio...


Intercambio es dar algo a cambio de otro algo.
Ese algo no necesita ser forzosamente un producto o dinero … puede ser amistad, cariño, apoyo … lo que se te ocurra que tenga valor.
Pero es importante que ambos algo sean de magnitud comparable.
Para mantenerte en intercambio y estable, es vital que le des a la otra persona en cantidad suficiente o superior a lo que recibes de ella.Si das menos o no das nada, tu espacio se colapsa sobre ti y … empiezas a tener problemas.
Si das en demasía, no hay problema contigo … el problema sería de la otra persona, que debe ponerse a mano.
Ante la duda, siempre procuro dar en demasía, cuidando claro está, de no causarle problemas a la otra persona.

A veces, lo dificultoso del asunto es cómo medir la cantidad de los intangibles que das a cambio.
Por ejemplo, la amistad o el cariño que le brindas a esa persona … ¿es suficiente para mantenerte en intercambio con ella?
Hay veces que recibo tanto, tantísimo de alguien … que me es difícil ponerme en intercambio con esa persona. Por más que dé … siento que nunca puedo ponerme a la par con ella.
Y hay otras veces, en que darle intercambio a esa persona es virtualmente imposible … porque ¿qué o cómo podría darle algo a cambio a un escritor cuyas obras del siglo XIX me han abierto los ojos y me han permitido vivir mejor?
That´s a tough one! ¡Eso es difícil!
Así que lo único que puedo hacer en esos casos, es dar a conocer su obra a otras personas, que otros tengan la misma oportunidad que tuve yo de poder vivir mejor.


Monday, March 13, 2006


Mientras cortaba otra rebanada de esa hogaza recién salida del horno, decidí hacer oídos sordos a las bromas de mis compañeros de viaje.
Nunca ha existido nada interesante en las palabras de guerreros cansados de tanta lucha. Habíamos determinado seguir al jefe Netón por la interminable cadena de montañas que peligrosamente bordeaba el mar, llamada Costa de la Muerte.
Esa posada fue nuestra parada obligatoria para obtener un poco de alimento, muy escaso en los últimos días.
De pronto mi divagante mirada se cruzó con la de la posadera. Ella continuó observando los rostros de los presentes, pero yo no pude retirar mis ojos de ella. Esas dos perlas, de un color turquesa tan intenso, aún enmarcadas por las arrugas de la edad, esa sonrisa, me recordaban tanto a Moira. ¿Sería ella?
Mi imaginación se transportó a muchos, muchos años atrás, cuando Moira y yo éramos como uno solo. Pude sentir nuevamente su piel rozando la mía, sus tiernos besos, sus caricias. La vi como la última vez: caminando de un lado a otro en nuestra huerta bajo la arboleda, recogiendo frutas para la cena.
Nos sentíamos tranquilos en ese lugar sagrado de nuestra tribu, nuestro lugar. Hasta habíamos grabado en la corteza de muchos árboles “M-A”.
Su único atuendo, un faldón largo, dividido en gajos para permitir un movimiento libre, abría sus pliegues al ritmo de su movimiento. De su cuello colgaba un collar plano de oro, que se movía al son de su paso, permitiendo fugaces vistazos a sus pechos. Su cabello rubio y largo, caía a los costados de su cuerpo.
Toda la imagen se enlazaba para convertirse en una visión divina. ¡Cómo amaba yo a esa mujer!
Pero la felicidad se interrumpía por el galopar de caballos. Giré y desenfundé mi espada, gritándole a Moira que corriera, pero ya los brigantes estaban sobre nosotros.
Comencé a dar espadazos ciegos, y parecían ser al aire, pues logré derribar sólo a unos pocos, mientras caía herido sobre la tierra, desde donde pude observar cómo un guerrero la tomaba por la cintura y se la llevaba a toda prisa.
La sacudida en el hombro me hizo regresar al presente, mientras el capitán me decía - Paga y vámonos.
Mis compañeros ya se estaban preparando para continuar el viaje. Le entregué las monedas de oro a la anciana de bellísimos ojos. Con una brillante sonrisa, me dijo:- Gracias Alan.


Friday, March 10, 2006

Teoría filosófica de Belén sobre la verdad y la realidad


Juan y Pedro están sentados en una mesa, uno a cada lado de la misma (si fuera la de la foto, Juan estaría sentado en la silla de madera y Pedro en la de mimbre).Tienen una cajetilla de cigarros, parada sobre la mesa, de manera que Juan ve el frente de la caja y Pedro ve el perfil.
La verdad de Juan respecto a la cajetilla de cigarros es que mide unos 5 cm. de base por unos 10 cm. de alto, con una profundidad desconocida.La verdad de Pedro respecto a la misma cajetilla es que mide unos 2 cm. de base por unos 10 cm. de altura, con una profundidad desconocida.
Esa es la verdad para cada uno. No olvidemos la definición de verdad: es lo que es. ¡Y tanto es para cada uno que así lo está viendo!
Ahora Juan y Pedro se ponen a conversar respecto a la misma cajetilla. Para poder hacerlo bien y entenderse, Juan se tiene que poner en los zapatos de Pedro … ahhhhhhh! Ahora Juan puede ver lo que veía Pedro, puede ver su punto de vista.
Y Pedro, al tener que ponerse en los zapatos de Juan … ahhhhh! Ahora Pedro puede ver lo que veía Juan, ve su punto de vista.
¡¡¡¡Ohhhhhhh maravilla!!! ¡¡¡Se comprenden!!!!!!!
Han obtenido una nueva dimensión de su propia verdad. Han llegado a un acuerdo, a una verdad acordada o, simplemente, realidad.Si alguna vez has estado en el caso de Juan o Pedro y no lograste entenderte con la otra persona …


Compartir tu espacio...


¿Te ha pasado alguna vez darte cuenta de que eres capaz de “ponerte en los zapatos” de otra persona, de que compartes su espacio?
De hecho, aunque no te hayas dado cuenta, para poder lograr una muy buena comunicación con otra persona, has compartido su espacio, has sido capaz de “ser” esa persona.
Hay veces que yo lo hago de manera inconsciente. De pronto, estoy hablando con alguien, o pensando en esa persona y … siento “cosas raras”, sensaciones o sentimientos ajenos a mí.
Hasta que caigo en cuenta que no soy yo la que está creando esas percepciones.
En cambio, en otras ocasiones, lo hago adrede, sobre todo cuando me cuesta comprender los motivos tras ciertas acciones o actitudes. Me planteo algo así como “¿Qué estará pasando por esa cabecita?”. Y realmente trato de ser esa persona, no sólo hacerme creer que la comprendo. Por un breve lapso de tiempo, me convierto en ella. Y generalmente logro vislumbrarla.
En algunas oportunidades, me encuentro con alguien cuyo espacio se siente tan bonito que, recordándolo, cierro los ojos y me convierto en esa persona, pudiendo percibir lo que ella siente en esos momentos.
Eso sí, te advierto que alguna que otra vez, las menos, me ha pasado sentir escalofríos cuando me pongo en los zapatos de determinado individuo. Dura tan sólo unos segundos, y se siente tan feo, que me retiro de inmediato. ¡Y jamás permito que me vuelva a suceder!
Pero esto de la vida y los seres que la comparten conmigo me resulta una maravillosa aventura … ¡es una delicia compartir tu espacio!